Precalienta el horno a 200°C y forra una o dos bandejas con papel de horno.
En un bol grande, mezcla el pan rallado con el queso parmesano, el pimentón, el ajo en polvo, el perejil seco, una pizca de sal y pimienta. Mezcla bien para distribuir uniformemente todos los ingredientes y reserva.
Corta la pechuga de pollo en cubos de aproximadamente 4 cm. Sazona los trozos de pollo con sal y pimienta al gusto.
En otro bol grande, añade la harina y los trozos de pollo condimentados. Usa una cuchara para mezclar el pollo en la harina hasta que todos los trozos estén cubiertos de manera uniforme.
Transfiere el pollo empanizado a un bol limpio, eliminando el exceso de harina.
Bate los huevos con el aceite hasta obtener una mezcla homogénea. Vierte la mezcla de huevos sobre los trozos de pollo y mezcla para cubrirlos completamente.
Pasa cada trozo de pollo por la mezcla de pan rallado y parmesano, asegurándote de que cada bocado quede bien cubierto. Coloca los trozos empanados en las bandejas preparadas, dejando espacio entre ellos.
Hornea por aproximadamente 25 minutos o hasta que los bocados estén dorados y crujientes por fuera y completamente cocidos por dentro (la temperatura interna debe alcanzar 75°C).
Sirve caliente con las salsas de tu preferencia.