Flan de chocolate y ricota
Este pudín de chocolate y ricotta es un postre cremoso y rico en proteínas, elaborado con ingredientes sencillos como ricotta, chocolate negro y un toque de edulcorante. Se prepara en menos de 10 minutos, sin necesidad de cocción, y es perfecto como snack energético o un postre ligero pero satisfactorio.
Tiempo de preparación5 minutos minutos
Tiempo Total5 minutos minutos
Plato: Postre
Cocina: Cocina americana
Servings: 2 porzioni
Calories: 230kcal
- 125 gr ricotta fresca preferiblemente magra
- 30 gr chocolate negro 70% cacao
- 2 cucharadas leche parcialmente descremada
- 30 gr queso untar light
- 2 cucharaditas azúcar impalpable
- 1 pizca canela en polvo
- ¼ cucharadita extracto de vainilla
- copos chocolate para decorar
Coloca el chocolate picado y la leche en un recipiente apto para microondas y calienta a máxima potencia durante 30 segundos.
Remueve y, si es necesario, calienta otros 15 segundos hasta que el chocolate esté completamente derretido. Deja enfriar ligeramente.
En una licuadora, combina la ricotta, el queso untar, el azúcar impalpable, la canela y el extracto de vainilla.
Licúa hasta obtener una mezcla suave y cremosa, deteniéndote una o dos veces para limpiar los bordes del recipiente.
Agrega el chocolate derretido y sigue licuando hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
Divide el flan en dos tazas (aproximadamente 80 g cada una) y decora con copos de chocolate.
Para un flan más firme, refrigera por unas horas o toda la noche.
Variaciones y Personalizaciones
La belleza de esta receta radica en su versatilidad. Puedes adaptarla fácilmente a tus gustos o necesidades nutricionales:
- Versión sin lactosa: usa ricotta y queso untar sin lactosa y leche vegetal.
- Versión más proteica: añade una cucharada de proteína en polvo de chocolate o vainilla.
- Versión con café: reemplaza la leche con café expreso frío para un sabor más intenso.
- Versión de menta: añade unas gotas de extracto de menta y omite la canela.
- Coberturas creativas: prueba con fruta fresca, granola, nueces picadas o una cucharadita de mantequilla de maní.