Limpia las alcachofas; corta 2 en 8 partes, y las restantes, que se freirán, córtalas muy finas con una mandolina o un cuchillo bien afilado.
Guárdalas en dos cuencos separados con agua y limón.
Mientras tanto, abre las almejas lupino con un diente de ajo y tallos de perejil, añadiendo un vaso de agua corriente para obtener más líquido de cocción para la fregola.
Sofríe las dos alcachofas cortadas en 8 trozos con un diente de ajo y aceite de oliva virgen extra.
Una vez doradas, añade un poco de agua y cubre con papel de hornear hasta que estén cocidas.
Añade la fregola a la misma olla, sazona con las alcachofas, y poco a poco añade el caldo de cocción de los lupinos hasta que la fregola esté completamente cocida.
Pasa las alcachofas finamente enharinadas y fríelas en una sartén con aceite de cacahuete bien caliente hasta que estén doradas.
Agrega los lupinos y el perejil picado en la olla con la fregola, removiendo hasta que el líquido quede cremoso.
Sirve en platos, espolvoreando con las alcachofas fritas y un poco de sal.