La acelga se dice que fue utilizada por primera vez como alimento hace aproximadamente 2500 años. Se utiliza en muchas recetas, pero principalmente en sopas y risottos. Es un alimento altamente nutritivo con muchos beneficios para la salud.
La acelga, aunque sigue pareciendo a las plantas de remolacha, tiene características únicas. Las hojas pueden ser tonalidades de verde, blanco, beige, amarillo, naranja, rosa, violeta y rojo gracias a la combinación de fitoquímicos de las plantas. Las nervaduras gruesas de las hojas son conocidas como nervaduras centrales y los tallos se llaman pecíolos. El tamaño de las hojas varía según la variedad, pero básicamente tiene un tallo grueso y hojas grandes.
La acelga es una excelente planta para añadir al huerto. Es una bienal tolerante al frío y, aunque es originaria de la región templada del Mediterráneo, puede soportar una ligera helada. Se puede plantar a partir de semilla a principios de primavera o a finales del verano para una cosecha otoñal.
Propiedades de la acelga
La acelga es rica en nutrientes. Su contenido de vitaminas incluye las vitaminas K, A, C y E. También se incluyen las vitaminas B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina, B5 o ácido pantoténico y B6. La acelga tiene un alto contenido de minerales que incluye magnesio, cobre, manganeso, potasio, calcio, fósforo, hierro y zinc. Otros nutrientes presentes en la acelga son fibra, proteínas, folatos, colina y selenio.
La acelga puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Esto se debe a que contiene ácido siringico, un factor en el mantenimiento de los niveles de azúcar en la sangre que descompone los carbohidratos en azúcares simples. El resultado es la prevención de niveles extremadamente altos o extremadamente bajos de azúcar en la sangre. También ayuda a la salud ocular con su contenido de beta-caroteno. Esto reduce el riesgo de desarrollar degeneración macular, ceguera nocturna, glaucoma y otras enfermedades oculares.
Debido a que la acelga es rica en vitaminas C y E y numerosos antioxidantes, reduce la presencia de radicales libres en el cuerpo. Los radicales libres son un subproducto natural del metabolismo celular y son un factor en el desarrollo de tumores. La acelga también es rica en calcio, que proporciona los nutrientes necesarios para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento del sistema esquelético.
Como alimento para promover un sistema circulatorio sano, la acelga mejora el flujo sanguíneo, haciendo circular el oxígeno en el cuerpo gracias a su contenido de hierro y cobre. Esto mejora los procesos mentales, reduce el riesgo de anemia y disminuye la fatiga y debilidad. También, al contener potasio, mantiene una presión arterial saludable que reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. La acelga también contiene biotina que es beneficiosa para los folículos pilosos, estimulando el crecimiento de cabello sano.
