Existen recetas que narran un territorio sin necesidad de ingredientes complicados. Las patatas españolas con vinagre y aceite, conocidas en Andalucía como papas aliñás, pertenecen justamente a esta familia de platos sencillos, populares y llenos de carácter.
Son una preparación típica de la provincia de Cádiz, en el sur de España, donde a menudo se sirven como tapas, aperitivo o guarnición fresca. La base es esencial: patatas cocidas, cebolla, perejil, aceite de oliva virgen extra, vinagre y una buena dosis de sencillez. El resultado, sin embargo, es mucho más interesante de lo que parece: las patatas absorben el aliño mientras todavía están tibias y se vuelven suaves, aromáticas y ligeramente picantes.
Esta receta se prepara en poco tiempo y se puede servir tanto fría como a temperatura ambiente. Es perfecta en verano, cuando se buscan platos frescos y fáciles, pero funciona muy bien también como acompañamiento para pescado, verduras a la parrilla, frituras ligeras o platos rústicos de la cocina mediterránea.

Ingredientes
Equipo
Method
- Pela las patatas, lávalas bien y córtalas en trozos regulares de unos 2-3 cm. Intenta obtener cubos o bocados similares entre sí, así se cocinarán de manera uniforme.
- Coloca las patatas en una olla grande y cúbrelas con agua fría, superando el nivel de las patatas unos 2-3 cm. Añade una buena pizca de sal y lleva a ebullición.
- Cocina las patatas durante unos 15-20 minutos, hasta que estén tiernas pero aún firmes. Comprueba la cocción pinchándolas con un palillo o la punta de un cuchillo: deben ceder fácilmente sin deshacerse.
- Mientras tanto, pica finamente la cebolla blanca y el perejil fresco. En un bol pequeño emulsiona el aceite de oliva virgen extra con el vinagre de jerez, mezclando con un batidor o un tenedor.
- Escurre las patatas y déjalas reposar unos minutos en el escurridor para que pierdan el exceso de agua. Deben estar aún tibias cuando se condimenten, así absorberán mejor los sabores.
- Traslada las patatas a un bol. Añade la cebolla picada, el perejil y el aliño de aceite y vinagre. Ajusta con sal y pimienta negra.
- Mezcla con delicadeza para no romper demasiado las patatas. Cubre y deja reposar al menos 15-20 minutos antes de servir.
- Sirve las patatas españolas con vinagre y aceite frías o a temperatura ambiente, como tapas, aperitivo o guarnición.
Notas

El secreto de las papas aliñás
El secreto de las papas aliñás no está en la dificultad de la preparación, sino en el equilibrio del aliño. El aceite de oliva virgen extra debe envolver las patatas sin hacerlas pesadas, mientras que el vinagre debe aportar frescura y viveza. En la versión más tradicional, se suele usar el vinagre de Jerez, muy ligado a la cocina andaluza, pero en caso de falta se puede utilizar también un buen vinagre de vino blanco o tinto.
Otro paso importante es la elección de las patatas. Es mejor usar patatas poco harinosas, capaces de mantener la forma después de la cocción. Las patatas nuevas, las patatas amarillas compactas o las variedades cerosas son ideales porque permanecen suaves pero no se deshacen demasiado cuando se mezclan con aceite, vinagre, cebolla y perejil.
Cómo servir las patatas españolas al vinagre y al aceite
Las patatas españolas al vinagre y al aceite pueden servirse como tapas, en pequeñas porciones, o como guarnición para un almuerzo informal. Son excelentes junto a pescado frito, atún, caballa, sardinas, verduras a la parrilla o platos fríos de verano. Se pueden preparar con antelación y dejar reposar para que el aliño penetre mejor en las patatas.
El consejo es no servirlas justo al salir del frigorífico, sino dejarlas unos minutos a temperatura ambiente. De este modo el aroma del aceite, el vinagre y el perejil vuelve a ser más evidente y el plato resulta más armónico.
Receta inspirada en las tradicionales Spanish Vinegar & Oil Potatoes, conocidas como papas aliñás, publicadas por Spain on a Fork.





