Las ortigas son originarias de Europa, Asia, Norte de África y Norteamérica. Se han utilizado desde la Edad del Bronce como hierba medicinal y en rituales espirituales. Los científicos han encontrado fibras de ortiga en los lienzos funerarios, relacionándolas con el paso de la vida a la muerte. Como hierba curativa, la hoja de ortiga se ha usado desde la antigüedad para favorecer la fertilidad masculina y tratar los efectos de la artritis. Además, es rica en nutrientes. Los curanderos ayurvédicos clasifican las ortigas como amargas, saladas, frescas y secas. La planta se defiende con diminutos pelos que liberan una sustancia química que irrita la piel, durando varios días.
Propiedades y beneficios de las ortigas
- Las ortigas son ricas en vitaminas A, C, E. B1, B2, B3 y B5. La planta es rica en minerales que incluyen calcio, hierro, ácido fólico, potasio, magnesio, manganeso, fósforo, selenio y zinc. Tiene una cantidad significativa de proteínas y contiene alfa y beta hidroxisteroles, quercetina y rutina.
- Todo lo que la nutrición hace, más que ayudarte a eliminar tu multivitamínico. Las hojas, las semillas y las raíces de la planta de ortiga se usan para tratar la inflamación, mantener un sistema respiratorio superior sano y promover una próstata sana. Las ortigas proveen energía, benefician el sistema inmunológico, equilibran la función linfática, mantienen las articulaciones y músculos sanos y ayudan a la piel saludable.
- Otros beneficios para la salud de las ortigas incluyen el mantenimiento de la salud del sistema esquelético. La planta contiene boro, elemento que contribuye a reequilibrar los niveles de calcio en los huesos, reduciendo así el riesgo de osteoporosis. Las ortigas son conocidas por reducir la presión sanguínea sistólica y aliviar la tensión y el estrés en el sistema cardiovascular, haciéndolas útiles para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- La planta puede descomponer los cálculos renales y biliares y actúa como un diurético, promoviendo la salud de los riñones y la vesícula biliar.
Cómo cocinar las ortigas
Cada parte de la planta tiene sus propiedades específicas para utilizar con fines particulares. Hierve las hojas durante dos horas, luego filtra y embotella el líquido para un bálsamo para el cuero cabelludo y el cabello. Lávalas con agua corriente y cocínalas al vapor durante unos veinte minutos y sírvelas como guarnición. Las hojas también son perfectas para realzar sopas.
