El ginseng fue descubierto hace más de 5000 años en las montañas de Manchuria, en China. El nombre proviene de la palabra china “jen” que significa forma humana y “shen” definida como la cristalización de la esencia de la tierra. Sin embargo, esta antigua hierba fue utilizada aproximadamente en el mismo período en América del Norte por muchas de las tribus locales. Era conocido por las tribus Creek como “medicina blanca”; los Chippewa lo llamaban “cisne blanco”; y las tribus Seminole lo usaban como “medicina del amor”.
En Ayurveda, la hierba es conocida como ashwanandhae que crece en India, Norte de África y Medio Oriente. Estas tres formas de ginseng tienen principalmente los mismos poderes curativos y poseen las mismas características básicas. El ginseng contiene un ingrediente no tóxico conocido como adaptógeno que ayuda al cuerpo a enfrentar el estrés físico, químico y biológico. También regula el sistema nervioso central, el sistema cardiovascular y el sistema endocrino.
El ginseng fue usado por los curanderos mucho antes del desarrollo de la medicina occidental. La planta contiene vitaminas B1, B2, B6, B12, A, D3, E y C, así como ácido fólico y nicotinamida. Su alto contenido de minerales incluye calcio, hierro y zinc. Gracias a su contenido de vitaminas y minerales, el ginseng tiene muchos beneficios curativos.
Beneficios del ginseng
- En el tratamiento de la diabetes tipo 2, se ha descubierto que el ginseng reduce los efectos de la enfermedad. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en el cuerpo, especialmente después de ayuno o una comida. Los estudios han mostrado resultados positivos, convirtiéndolo en una hierba valiosa para añadir a la dieta de quienes padecen esta enfermedad.
- El ginseng es beneficioso tanto para hombres como para mujeres. Las mujeres que sufren de dolores menstruales han encontrado que tomar ginseng reduce este dolor mensual. Para los hombres que padecen disfunción eréctil, el ginseng incrementa el flujo sanguíneo al pene. Las parejas pueden disfrutar de una taza de té de ginseng juntas por la mañana o como bebida nocturna.
- El ginseng contiene una sustancia conocida como “ginsenósidos” que cura las células tumorales e impide su desarrollo. Son compuestos naturales que ayudan a reducir la formación de células sanguíneas en algunos tumores. Además, bloquean la formación rápida de células anormales a gran escala y por tanto previenen el desarrollo del cáncer.
- El ginseng ayuda en la pérdida de peso como supresor del apetito. Regula el metabolismo para aumentar la energía, permitiendo más ejercicio. El ginseng también reduce los niveles de colesterol malo en el torrente sanguíneo. Con el ejercicio añadido, los efectos positivos sobre el metabolismo y la reducción del colesterol en la sangre son una ayuda válida en la prevención de enfermedades cardíacas y en la reducción de la posibilidad de coágulos sanguíneos, disminuyendo el riesgo de ictus.
- El ginseng es eficaz en la construcción del sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a resistir las enfermedades. Previene infecciones y protege al cuerpo de los virus. Es un tratamiento eficaz para muchas enfermedades y su uso regular ayudará a mantener al cuerpo libre de enfermedades.
El ginseng es conocido como suplemento en forma de tintura o tomado como té, pero también es una deliciosa adición a muchas recetas.
