La granada es un alimento rico en vitamina B, A, C y E, de hierro, potasio e y sustancias antioxidantes. La concentración de estas sustancias beneficiosas es tres veces superior a la del vino tinto y el té verde.
Se sabe que las bayas y los frutos en general, cuanto más pequeños son, más virtuosos son, y de hecho múltiples investigaciones han confirmado que el fruto de la Granada es rico en flavonoides, antioxidantes que protegen el corazón y las arterias y que tienen propiedades antitumorales derivadas especialmente del ácido elágico (tanino vegetal), del cual también son ricos las fresas, nueces y frambuesas.