Raviolis de champiñones con fondue aromatizada con trufa son un clásico refinado de la cocina friulana, donde la tradición montañesa se une al sabor intenso de la trufa. La delicadeza de la pasta casera envuelve un relleno de setas porcini aromáticas y chalota, todo completado por una fondue de queso y trufa que aporta cremosidad y carácter al plato.

Attrezzature
Ingredientes
Para la pasta
- 300 gr harina de centeno
- 300 gr harina blanca
- 2 dl leche tibia
- 3 nr huevos
- q.b. sal
Para el relleno
- 300 gr hongos porcini frescos
- 20 gr chalote
- 30 gr mantequilla
- q.b. salpimienta
Para la fondue
- 250 gr Queso fontina
- 10 gr pasta de trufa
- 20 gr mantequilla
- 2 nr yemas
- 1 dl leche
- q.b. pimienta blanca
Instrucciones
- Corta la fontina en tiras y sumérgela en la leche durante una hora.
- En un bol grande, tamiza las harinas y añade los huevos, una pizca de sal y la leche tibia. Amasa hasta obtener una masa suave y homogénea, luego cubre con un paño y deja reposar durante una hora.
- Limpia cuidadosamente los hongos, córtalos en trozos y pica la chalota.
- En una cacerola, derrite la mantequilla, añade los hongos y la chalota, y cocina durante unos 10 minutos a fuego moderado. Sazona con sal y pimienta.
- Deja enfriar, luego pica finamente y usa para rellenar los raviolis.
- Estira la masa en una lámina fina. Distribuye cucharadas del relleno a intervalos regulares y cubre con otra capa de masa. Cierra y corta los raviolis.
- Prepara la fondue: en una cacerola, derrite la mantequilla a fuego bajo, añade la fontina con la leche en la que fue sumergida y cocina hasta obtener una crema suave.
- Incorpora las yemas y la pasta de trufa, mezclando hasta obtener una consistencia aterciopelada.
- Cuece los raviolis en agua hirviendo con sal durante unos 5 minutos, escúrrelos y sírvelos con la fondue caliente de trufa.
Este plato captura la esencia de la cocina friulana: ingredientes simples pero de alta calidad, transformados en una experiencia sensorial completa. Las setas porcini aportan aroma y cuerpo, el Fontina brinda cremosidad y la trufa amplifica los aromas. Es un primer plato ideal para una cena especial, equilibrado en sabores y rico en nutrientes.





