La achicoria silvestre (llamada diente de león, amargón o soplillo) es apreciada por su versatilidad ya que es compatible con muchas recetas. La planta puede ser forrajeada y recolectada en estado silvestre o cultivada en un jardín. La achicoria silvestre es una planta perenne con flores que tiene una raíz densa y larga y un tallo muy corto con hojas lisas con bordes dentados (de ahí el nombre diente de león). Las flores son de un amarillo dorado y toda la planta es comestible. Las hojas se pueden usar crudas en ensalada o incorporadas en recetas, igual que las espinacas.
La achicoria silvestre es apreciada como planta medicinal y las raíces pueden secarse y usarse como sustituto del café. La planta crece en prados y pastizales y las hojas se recolectan cuando la planta florece.
Propiedades y beneficios de la achicoria silvestre
- Está llena de vitaminas y minerales. Rica en sustancias nutritivas, la achicoria silvestre se ha usado durante milenios como hierba medicinal. Rica en vitaminas A, K y E; también contiene vitamina C y folatos. Su contenido mineral incluye potasio, calcio y hierro. Otras sustancias curativas que se encuentran en la achicoria silvestre incluyen carotenoides como la luteína y la zeaxantina.
- Es fácil de cultivar. La achicoria silvestre es un aporte sustancioso para un jardín trasero para quienes desean usar las hojas en las recetas. Crece desde el brote hasta la semilla en pocos días, pero puede vivir años gracias a su sistema radicular profundo. Nuevas plantas pueden cultivarse dividiendo el sistema radicular y hojas fuertes emergerán atravesando grava y cemento.
- Combate la diabetes. La achicoria silvestre añadida a la dieta reduce el riesgo de desarrollar diabetes. Las hojas exprimidas actúan como catalizador en la producción de insulina, ayudando a mantener bajos los niveles de azúcar en la sangre. El jugo también es un diurético que ayuda a eliminar el azúcar en sangre desde los riñones aumentando la micción.
- Promueve huesos sanos, combate el cáncer y más. Para un sistema esquelético fuerte, la achicoria silvestre reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad debido a su alto contenido de calcio y presencia de vitamina C. Además reduce el desarrollo tumoral desintoxicando y protege el cuerpo de venenos de luteolina que son un componente esencial de las células cancerosas. Su alto valor en hierro contribuye a reducir la anemia en desarrollo y regula la presión arterial.
- Mantiene el hígado sano. La achicoria silvestre reduce el riesgo de enfermedades hepáticas gracias a su alto contenido en antioxidantes. Ayuda a mantener el equilibrio en el flujo de la bilis (reduciendo el riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas como la ictericia) y estimula el hígado para favorecer la digestión (reduciendo el riesgo de estreñimiento). También ayuda a mantener una vesícula biliar sana.
