El arrozsilvestre no es propiamente un arroz sino la semilla de una hierba de especies semiacuáticas que se encuentra desde el sur de Canadá hasta el este de Estados Unidos a lo largo de los pantanos costeros del Atlántico.
Era el alimento básico para los Ojibwa y los Chippewa personas que lo recogían en canoa y en el fuego tostaban las semillas. Lo llamaban “manoomin” que significa “buena baya” y es una nomenclatura mucho más precisa que el contemporáneo “arroz silvestre“.
Hay cuatro variedades: el arroz silvestre oriental crece a lo largo de las costas del Atlántico y del Golfo de México; el arroz silvestre del norte es originario de la región de los Grandes Lagos de Norteamérica y crece principalmente en Minnesota, Wisconsin, norte de Michigan, Ontario, Manitoba y Saskatchewan; el arroz silvestre de Texas crece en una pequeña área del centro de Texas a lo largo del río San Marcos; y la especie casi extinguida del arroz silvestre de Manchuria que es originaria de China.
La planta es anual, crece hasta aproximadamente tres metros de altura. Las semillas delgadas caen en racimos y se desprenden fácilmente cuando están maduras. El pueblo Ojibwa sigue recogiendo las semillas en canoa. Sin embargo, la mayor parte del arroz silvestre que se compra en las tiendas es genéticamente modificado y se cultiva en estanques artificiales en Minnesota y California utilizando productos químicos, pesticidas y herbicidas en su producción. Las semillas son ricas en proteínas, aminoácidos, fibras, vitaminas y minerales.
Propiedades y beneficios del arroz silvestre
- Una porción de arroz silvestre contiene seis gramos y medio de proteínas, treinta y cinco gramos de carbohidratos y tres gramos de fibra. El contenido proteico proviene principalmente de lisina, metionina y ácido linolénico. En una porción se incluyen una cantidad notable de vitaminas del grupo B, vitaminas A, C y E más minerales como fósforo, potasio y magnesio, zinc y ácido fólico.
- El arroz silvestre contiene más proteínas que el trigo y contiene todos los aminoácidos esenciales. Esto lo convierte en un alimento valioso para el crecimiento y la reparación de funciones corporales. Las proteínas se utilizan para formar células, enzimas, anticuerpos y hormonas.
- El arroz silvestre ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y previene y cura varias infecciones virales. Promueve la salud de la piel y la correcta formación de tejidos. También es un catalizador para proveer vitamina A al hígado. Es útil en el tratamiento del herpes labial, quemaduras, dermatitis del pañal y acné.
- Conteniendo una cantidad considerable de magnesio, funciona junto con el calcio para mantener un sistema esquelético saludable. Fortalece el sistema muscular, equilibra la circulación sanguínea y mantiene un ritmo cardíaco normal, convirtiéndolo en un alimento saludable para el corazón.
- Con un alto contenido de antioxidantes, el arroz salvaje controla la formación de radicales libres, protegiendo así al cuerpo de enfermedades. Es rico en fibra que ayuda a un sistema digestivo saludable y reduce los niveles de colesterol. Tiene un bajo contenido calórico que lo convierte en un buen aliado para la reducción de peso.
