El risotto de principios de verano es un primer plato colorido y delicado, ideal cuando las verduras comienzan a cambiar de temporada y en la cocina llegan calabacines, judías verdes, tomates maduros y albahaca fresca. Es una receta sencilla, pero rica en aromas, perfecta para llevar a la mesa un risotto cremoso sin hacerlo pesado.
La base es la clásica del risotto: arroz tostado con chalota, desglasado con vino blanco y cocinado lentamente con caldo vegetal. Las verduras, primero blanqueadas y luego sazonadas con ajo y tomate, añaden frescura y color. La ricotta salada, usada en la manteca final, aporta salinidad y carácter, mientras que la albahaca completa el plato con una nota aromática veraniega. Es un risotto apto tanto para el almuerzo diario como para una cena informal, porque une ingredientes simples con un resultado elegante. El consejo es no cocinar demasiado las verduras: deben quedar tiernas, pero aún vivas en color y textura.

Ingredientes
- 350 gr. Riso
- 200 gr. Fagiolini
- 300 gr. Piantine Di Zucchina
- 2 nr. Pomodori
- 1 nr Scalogno
- 2 cucchiaio Olio D'oliva Extra-vergine
- q.b. Vino Bianco
- q.b. Brodo Vegetale
- q.b. Ricotta Salata
- q.b. Sale
- q.b. Basilico
- q.b. Aglio
Instrucciones
- Pulire le verdure eliminando i filamenti.
- Scottarle in acqua bollente per 2 min.
- Far imbiondire l'aglio in un cucchiaio d'olio, unire i pomodori spellati e tritati, far insaporire e unire le verdure; salare e stufare brevemente.
- Tostare il riso in 1 cucchiaio d'olio con lo scalogno, sfumare col vino.
- Unire le verdure e il brodo; portare a cottura.
- Mantecare con la ricotta grattugiata; rifinire col basilico.
El risotto de principios de verano es una receta que realza pocos ingredientes frescos con una preparación lineal y muy mediterránea. La dulzura de los calabacines, la consistencia de las judías verdes, la frescura del tomate y el sabor decidido de la ricotta salada crean un equilibrio agradable, perfecto para la temporada cálida.
Sírvelo recién mantecado, con algunas hojas de albahaca fresca y, si te gusta, un poco más de ricotta salada rallada en la superficie. Es uno de esos platos simples que funcionan precisamente porque respetan el sabor de los ingredientes.




