La quinoa es originaria de las zonas de Chile y Perú y florece a altitudes entre 3.000 y 4.000 metros. Es un fruto de la familia Chenopodium y es una hierba anual con semillas que crecen en racimos en la parte superior del tallo, muy parecido al mijo. Los pueblos indígenas usaban las semillas para cereales, en pasteles e infusiones. Las hojas se consumían como espinacas. Era el segundo cultivo más cultivado en las culturas nativas y muy apreciado por su contenido proteico y nutritivo.
Hoy en día se cultiva en las altas cumbres de las Montañas Rocosas de Colorado. Ha demostrado ser tan rica en nutrientes que la NASA la ha considerado un alimento para cultivar en el espacio. Es una de las pocas plantas que contienen los nueve aminoácidos esenciales, lo que la convierte en una fuente completa de proteínas.
Propiedades de la quinoa
Es una buena fuente de vitaminas, minerales y muchos oligoelementos, lo que la convierte en una adición saludable a cualquier menú. Es rica en flavonoides que incluyen quercetina e kaempferol que la hacen antiinflamatoria, antiviral, antitumoral y antidepresiva.
Aunque no hay estudios concluyentes, la quinoa se considera ideal como alimento para adelgazar. Es rica en fibra, tiene un bajo índice glucémico y es rica en proteínas. Esto la convierte en un alimento que sacia y aumenta el metabolismo. Es una deliciosa adición a cualquier dieta, preparada en una variedad de platos.
Cómo usar la quinoa
La quinoa puede prepararse y usarse de forma muy similar al cuscús y utilizarse en platos como ensaladas, pilafs y como relleno para pimientos o coles, siendo un buen sustituto del arroz salvaje. Se recomienda remojar las semillas antes de la cocción para eliminar parte del ácido fítico, facilitando la absorción de nutrientes por el organismo, por lo que se debe enjuagar bien para eliminar el revestimiento natural llamado saponina.
Cocinada brevemente en agua, la quinoa se hincha, triplica su tamaño y tiene una textura crujiente, muy similar a un cruce entre arroz de grano corto y bulgur. Una taza de quinoa seca produce tres tazas de quinoa cocida, al igual que las legumbres tradicionales. La preparación es sencilla: añade una taza de quinoa seca a dos tazas de agua, lleva a ebullición y deja hervir a fuego lento durante unos quince minutos. Es excelente para sobras ya que no pierde su textura una vez refrigerada.